Quizás el lugar más conocido de este pasadizo sea la Chocolatería San Ginés, fundada en el 1890, aprovechando el local que antes ocupaba un mesón y hospedería. El hecho de que se encontrara al lado del Teatro Eslava (1872), hoy Joy Eslava, y sus amplios horarios han hecho que siempre haya sido centro de atracción para cientos de personas, que acuden aquí para probar sus famosos churros con chocolate.
El local todavía conserva parte de su decoración y de su antiguo mobiliario, como el mostrador y las mesas de mármol. En sus más de cien años de vida, este local ha sido hasta escenario literario, de hecho junto a la puerta hay una placa haciendo alusión a Max Estrella, poeta ciego y bohemio protagonista de la obra de teatro de Ramón del Valle-Inclán Luces de bohemia.
¿Eres de los que todavía no has ido después de una noche de copas a tomarte un chocolate a San Ginés? Si tu respuesta es afirmativa, ya sabes que aún te falta algo para conocer de verdad la noche de Madrid.
Otro sitio a destacar en este pasadizo, es su pequeña librería en la entrada por Arenal, que desde su origen a mediados del siglo XIX, comparte nombre y muro con la iglesia dedicada a San Ginés de Arlés. La librería está compuesta por estanterías de madera, una pequeña caseta, y unas mesas como las de los mercadillos, en las que se apilan los libros. Allí, si tienes unos minutos libres podrás buscar y encontrar libros antiguos y de segunda mano a muy buen precio.
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