
Bueno pues esto no da más de sí, un año más se acabaron las vacaciones y toca volver al trabajo. Como no todo en este blog van a ser monumentos, edificios históricos y temas por el estilo, esta entrada va para los que se han quedado con ganas de más, y no desean que la rutina de siempre se apodere una vez más de ellos.

Así, a pocos metros de la catedral de la Almudena, se encuentra uno de los lugares más tradicionales para practicar la escalada. El sitio en cuestión para aquellos que no lo conozcan, es la Cuesta de la Vega situada poco antes de llegar al
Viaducto. Allí, todos aquellos que desean dar sus primeros pasos en el mundo de la escalada, disponen de los restos de un muro de defensa musulmán de poco más de 30 metros. Según los entendidos, entre los que no me encuentro, el muro en sí no tiene demasiada dificultad, por lo que a él se suelen encaramar todos aquellos que se inician en este deporte.
El lugar, masivamente frecuentado hasta hace unos veinte años,
ha ido perdiendo practicantes paultatinamente, debido a la puesta en marcha de los rocódromos. Debo confesar que a pesar de haber pasado por allí miles de veces, tanto andando como en el autobús, nunca me he animado a escalar el muro. De todas formas, como supongo que aquí también entrará gente amante del riesgo, os dejo esta posibilidad por si alguno quiere animarse.

Como siempre, un placer porder leerte y conocer más de Madrid. Gracias
Pura casualidad entrar aqui, pero me ha molado un huevo la filosofia del sitio.
Me planteas cantidad de visitas cojonudas que hacer, la primera, la del reloj de sol…
Asi que de aqui en adelante, dejara de ser pura casualidad…
Los he visto montón de veces. Mola que la gente haga deporte y aún en la ciudad se busquen rincones para hacerlo.
Como todo lo que se te ocurre poner aquí, no me canso de admirar y disfrutar tus recorridos por la ciudad.
Y la ciudad te reclamaba, no creas.
Saludos.
Pues está genial que hagan eso, en vez de otras cosas… un abrazo
Pa matarse!
También tiene delito que, para dos o tres restos que nos quedan del Madrid musulmán, hayan quedado para que lo erosionen las botas de los escaladores…
En fin.
Paso de escalar, ¡menudo miedo!, no frecuento mucho la zona, será por eso que nunca vi escalar a nadie, tendré que ir, se me amontonan los sitios, tiempo al tiempo.
Besos.
Hola!
Te he encontrado por casualidad y me ha gustado mucho tu blog, está muy guay.
Todos los días paso por aquí y subo a la Almudena andando, viendo como otros suben escalando.